martes, 27 de diciembre de 2016

LOS TEMAS PERFECTOS

En una de mis crónicas anteriores, yo dije que soy de la corriente filosófica sensualista cuando se trata de música, es decir, que expreso lo que siento. Siendo así, tengo algunas preferencias en cuanto a lo que yo considero como temas pefectos, aunque suene exagerado, es decir , aquellos cuya estructura musical y canto, cuando lo hay, son al mismo tiempo variados y equilibrados; o que tienen un sonido inconfundible, que se destaca sobre otros asociado a un subgénero dentro del rock . Lo que siento cuando los oigo  sobrepasa lo que experimento con muchos otros temas que yo haya escuchado. Algunos ejemplos: desde la sicodelia, hay dos temas que evocan inmediatamente este mundo: In-A-Gadda-Da-Vida (1968) de Iron Butterfly,  
y White Rabbit (1966) de Jefferson Airplane.  Y de Pink Floyd, otros dos: Echoes (1971) y Set the controls for the heart of the sun (1968),  fundiéndose con el progresivo. A excepción del de Jefferson, los demás son un derroche de calidad en los elementos que anoté arriba, me parece que todo en ellos está equilibrado: armonía, ritmo,melodía y fuerza en los cantos, alternancia de instrumentos, tiempos, etc. Lo que sucede con White Rabbit es que no tiene tantas variantes y alternativas musicales, pero es innegable que es sicodelia pura.  Desde otra perspectiva, como una combinación entre rock sicodélico y rock pesado, se me vienen a la cabeza tres grandes  temas: el primero es  Break Song (1969) de Vanilla Fudge: en este, es impresionante la forma como cada instrumento hace su parte, y la fuerza del canto de Tim Bogert. El segundo muestra una perfecta combinación del rock progresivo y del rock pesado: este es Nella sala vuota improvvisazioni deei New Trolls (1971) del grupo de Rock Progressivo Italiano (RPI) New Trolls. y Y el tercero es Salisbury (1971) de Uriah Heep, en el que podemos identicar una mezcla de rock sinfónico y pesado.. De estos últimos, tal vez el segundo sea más conocido por los lectores, por lo que los invito muy especialmente a oir el primero, pues estoy  seguro de que es casi desconcido por aquellos que no conocen mucho del rock italiano de los 70, y menos si no son aficionados al progrock. Como siempre, en Uriah Heep se destaca la voz de David Byron, uno de los mejores cantantes del rock de todos los tiempos. Algo que también sobresale, es la orquestación acompañante del tema que lo hace sinfónico, que lo introduce en el rock progresivo, aunque no podamos decir que esta fuera una banda que destacara dentro de este subgénero, era más bien catalogada dentro del metal pesado. Por su parte, New Trolls es una de las bandas icónicas del RPI, aunque yo creo que lo mejor que hicieron fue el álbum Concerto Grosso per i NT, y dentro de este, el tema que sugiero. Dentro de este, yo aprecio sonidos del rock pesado, del jazz, del jazz fusión o jazz rock, y del progresivo sinfónico, todo esto, en conjunto, identificando al RPI. Lo anterior y lo posterior a este álbum no son de la calidad que uno esperaría encontrar cuando escucha este Concerto...Para finalizar, ya en el ámbito del rock progresivo, además de New Trolls y Pink Floyd, quiero destacar dos trabajos estupendos: All the seats were occupied (1971) de los Aphrodite´s Child de Vangelis y Demis Roussos,  
y The Ikon (1974), de los Utopia de Todd Rundgren.  Vangelis es reconocido por sus álbumes en solitario, y la música compuesta para películas, pero tal vez no muchos saben que formó parte de un  grupo de rock progresivo con su primo Demis Roussos, ambos griegos trabajando en Francia,  en los años 70, y que es catalogado como el mejor grupo griego de rock  de los años 70. Ya hice referencia a Roussos en una crónica anterior. Por último, en lo que considero su mejor época, Rundgren fue el líder de los Utopía, y en su primer disco mostró su gran talento con este portentoso tema. Solo me queda invitarlos a que los oigan.

sábado, 24 de diciembre de 2016

EL ARTE EN LAS PORTADAS

Infortunadamente, hay un aspecto de la historia del rock que, a mi parecer, ha sido dejado de lado cuando se hace un análisis de este : las portadas de los discos. Es justo reconocer que no hay un género musical que se haya preocupado más por la calidad de la presentación de sus producciones impresas que el rock. Aunque también es cierto que, principalmente al inicio de su existencia, las carátulas de los acetatos estaban dominadas por las caras de los integrantes de los grupos, y que aún se hace, no lo es menos que las bandas han intentado dar un toque diferente a lo que hacen la mayoría de los artistas de todo los otro géneros, llámense salsa, baladas, tropical, ranchera, folclórica, etc. Hay algunos hechos que han generado que quienes realizan las artes no sean dignamente reconocidos: el que sus nombres simpre aparecen en letra pequeña al final de los reconocimientos; el que a partir de la desaparición del acetato (valga decir que ha reaparecido, fenómeno bastante extraño, por cierto) las imágenes no se ven igual, pues el tamaño ha hecho desaparecer los detalles, de los cuales están llenos las fotografía y dibujos; peor aún, la venta de música por medios digitales ha dejado casi completamente a un costado el valor de estas carátulas y de sus artistas, incluyendo el sello que viene marcado en los cd, punto a favor de estos, pues los acetatos no los tenían generalmente y, la verdad sea dicha, muchos son magníficos: es una lástima. Con esta crónica quiero reivindicar, desde mi perspectiva, este "arte sin reconocimiento" pues, exceptuando algunos casos, la mayoría de los artistas es deconocida para el público en general; yo mismo estoy seguro de que reconozco tan solo algunos, y dejo por fuera muchos que deberían ser tenidos en cuenta igualmente. Pero claro, es difícil cuando uno no hace parte del medio, cuando somos tan solo aficionados al rock, pero la idea es ir aprendiendo teniendo en cuenta más esa letra pequeña con esos nombres y esas empresas que, en muchos casos, han sido la causa del éxito, o del fracaso, de muchos grupos. Dentro de las excepciones creo que está Andy Warhol, quien no necesitaba dibujar el banano en el primer álbum de su grupo  

Velvet Underground (1967) (o diseñar la lengua que se convirtió en el símbolo de reconocimiento publicitario de los Rolling Stones) para hacerse famoso pues ya lo era: no me imagino cuánto pueden costar los artes originales, al fin y al cabo son obras de arte pop. Esto me lleva a reflexionar desde qué estilos artísticos podría calificar estas carátulas: desde mi punto de vista, los dominantes han sido el pop art, el arte abstracto, el dadaísmo y el arte fantástico (fantasy art), aunque no hay que dejar por fuera tendencias expresionistas también. Vemos casos como el los Beatles: la mayor parte de las carátulas de sus discos está dominada por sus caras y sus cuerpos en diferentes posiciones y con diferentes manejos gráficos y fotográficos; inclusive, imágenes considerdas revolucionarias como la de los álbumes Sargent Pepper
(1967),  ideadas por Peter Blake y Jann Haworth, y con fotografía de Michael Cooper ; o la icónica de Abbey Road (1969), cuya fotografía hecha por Ian Macmillian ha sido repetida, con sus variaciones, por el propio Paul y por Red Hot Chilli Peppers, entre otros.  Es claro que sus portadas sí son revolucionarias por el colorido, la composición, y la idea en general del primero, y por la originalidad de la fotografía del segundo.  Pero, ¿qué me dicen del conocido como "el álbum blanco"? Para mí es puro arte pop (como lo es el Sgt. Pepper, al que le podemos ver un fuerte colorido fauvista) pero creo que ha sido poco reconocido como tal. Los artistas pop acostumbraban a exponer cuadros que eran, tan solo, un lienzo pintado de algún color. Recuerdo, entre otros, el cuadro de Yves Klein (1928-1962) llamado Monochrome Blue que es, como su nombre lo indica,  un rectángulo azul, eso es todo; igual, la carátula de los Beatles, que podríamos llamar entonces Monochrome White, ¿por qué no? Pero hay dos artistas más de las carátulas que quiero destacar acá: Storm Thorgerson (1944-2013), y su grupo Hipgnosis, y Roger Dean (944-), ambos ingleses. El primero es ampliamente reconocido por haber diseñado las carátulas de muchos de los álbumes de Pink Floyd, de hecho, fueron ellos quienes lo llamaron pro primera vez para que hiciera el arte del álbum A saucerful of Secrets (1968), aunque también lo hizo para mucho otros grupos: Led Zeppelin, 10 cc, Genesis, Yes, etc. Sin embargo, nada se compara a las composiciones hechas para Pink Floyd: todas ellas son, según me parece, obras de arte cercanas al surrealismo, aunque consideradas por otros como posmodernistas. El propio Thorgerson decía que a él no le interesaba mostrar las caras de los componentes de los grupos a quienes trataba de "vejestorios", sino algo que estuviera más relacionado con los sentimientos de los músicos o con significados que solo aquellos pudieran explicar, como en la polémica carátula de Atom Heart Mother (1970), que es tan solo la foto de una vaca.
Parece que a los de la casa disquera no les gustó nada esta portada, y ante la pregunta de lo que quería decir con ella, su respuesta fue: "pregúnteles a ellos". Y parece que sí tenía que ver con algo. Pero eso es el surrealismo: imágenes que cada uno puede interpretar a su manera, pues son salidas de sueños, es decir, de situaciones que casi siempre son imposibles de relacionar. Y ni qué decir de la archiconocida carátula de Dark Side of the Moon (1973), ideada por Hipgnosis a pedido de Richard Wright, el teclista de la banda, quien le dijo a Thorgerson que quería algo diferente a lo hecho con anterioridad.
¿Por qué se le ocurrió esto entonces? Quién sabe. Una imagen clásica, salida de la idea el experimento newtoniano de la formación del arco iris a partir de la luz blanca pasando por un prisma. Posiblemente esa fue la intención: el espacio y la luz, como lo sugiere el título del álbum.  Por su parte, Roger Dean es un dibujante excepcional; personalmente, me parece increíble. Sus dibujos se acercan más al arte fantástico, con paisajes que podríamos llamar "extraterrestres", y personajes salidos de lo mitológico y de la ciencia ficción, todo con gran colorido. Fue el diseñador de cabecera de muchas de las carátulas del archiconocido grupo inglés de rock progresivo Yes: Fragile (!971), Close to the edge (1972), Drama (1980)
, etc. Inclusive, de algunas portadas de los discos de sus integrantes en sus grabaciones como solistas, como las de Steve Howe, el gutarrista líder. Otros grupos muy conocidos que llamaron a este artista para sus carátulas fueron Uriah Heep,
Greenslade y Asia. Queda mucho por decir, como siempre por supuesto, porque después de los 70 se han diseñado carátulas  interesantes con grupos de los años 80 y de los 90, incluso hchas por Hipgnosis y Dean.

sábado, 9 de abril de 2016

OTRAS FUSIONES

En una pasada crónica, escribí acerca de la fusión de la música latina y el rock representada en los Santana. En esta ocasión, ampliaré estas expresiones escribiendo sobre otras tres fusiones, siendo algunas de ellas, a mi parecer, sorprendentes.Comienzo con una muy especial que se dio en España en los años 70, con una fusión entre flamenco y rock generando lo que se llamó el "Rock progresivo andaluz". Tres extraordinarios grupos son unos fascinantes representantes de este subgénero del progrock: Triana, Imán Califato Independiente y Medina Azahara. Entre los tres, aquel por el que conocí esta corriente, y que considero que muestra los elementos musicales más puros de  la fusión, son los  Triana. No significa, de ninguna manera, que los otros dos no sean también fieles exponentes del progresivo andaluz, sino que la música de Triana, y la forma como cantaba (digo cantaba porque desafortunadamante murió en 1983  en un accidente de tránsito, regresando de una presentación) su líder, Jesús de la Rosa, hicieron que me atrajera un poco el sonido y el canto flamencos. Debo confesar que nunca he sido un adepto al flamenco, pero la manera como Triana lo combinó con los elementos del rock, ha hecho que acepte algunos de sus matices, aunque solo siento gusto cuando lo oigo fusionado al rock.Les recomiendo su álbum El Patio (1975), es magnífico. 

La segunda fusión del rock a la que me refreriré es tal vez más conocida, y es aquella con la música india. Esta es conocida como Ragarock, comenzando posiblemente con los Beatles cuando ellos fueron a la India, quedando fascinados con su cultura, en especial, con su música. Es así como trajeron estos sonidos al mundo occidental y los fusionaron  creando temas tan maravillosos como Love you to  del álbum Revolver (1966)  o Within you without you  del álbum Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band (1967), todos compuestos por George Harrison,  quien fue el más influenciado, lo que se muestra claramente en sus composiciones; solo es adentrarse a su larga amistad con el músico indio Ravi Shankar para darse cuenta de esto. Quiero anotar además, que estos temas compuestos por George son, desde mi punto de vista, tremendamente progresivos. Los mismos Led Zeppelin, en su primer álbum del mismo nombre (1969), tuvieron un tema ragarock, Black Mountain Side; óignalo, es muy bueno, y bastante raro dentro de la música de los Zeppelin. Como exponentes muy interesantes de esta fusión, existieron otros grupos poco conocidos en el ámbito del rock progresivo como son, el noruego Oriental Sunshine y el italiano Aktuala: se los recomiendo, sobre todo al segundo, es bastante especial.
Para terminar esta crónica, quiero destacar la extraña fusión entre el tango y el rock hecha por el argentino Rodolfo Mederos, esto cuando formó el grupo Generación Cero. Desafortunadamente fue su única incursión, que yo sepa, en el rock progresivo publicando un único álbum "de todas maneras" (1977).La verdad, yo creo que no fue el único que llevó a cabo este encuentro de estos géneros musicales: soy un convencido de que Astor Piazzolla también lo hizo, y seguramente antes que Mederos. Se sabe que Piazzolla, por sus ideas de avanzada en cuanto a nuevas formas de hacer tango, fue poco aceptado por sus contemporáneos; va a Italia entonces en 1973, grabando allí durante cinco años. Lo que pienso es que, el ser Italia uno de los países con los mejores grupos de rock progresivo en los años 70, hizo que este revolucionario músico argentino aprovechara los músicos y lo sonidos rockeros del momento en  este país para componer y tocar. Lo podemos oír en temas del disco Libertango (1974)el cual compuso, precisamente, con un grupo conformado por italianos: además del bandoneón, interpretado magistralmente por Piazzolla, había intérprtes de la guitarra eléctrica, el órgano Hammond, la batería, etc., lo que mostró, una vez más, el toque no muy aceptado del nuevo tango, con ciertos acercamientos al jazz-rock, uno de los subgéneros del rock progresivo.